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Para principiantes · 9 min

Dónde plantar tu tienda: cómo elegir el lugar exacto

Elegir bien el sitio define si duermes de maravilla o pasas mala noche. Cómo leer el terreno, el agua, el viento y los peligros de arriba para acampar seguro y cómodo.

Tienda de campaña montada en un campo abierto con montañas al fondo

Dos personas con la misma tienda pueden tener noches muy distintas según dónde la plantaron. Elegir el sitio es una habilidad que se nota de inmediato: un buen lugar te da una noche cómoda y segura; uno malo te deja con frío, charcos, raíces en la espalda o, en el peor caso, en peligro. Esto es lo que un campista con experiencia revisa antes de sacar las estacas.

El suelo: plano, pero con criterio

Busca una superficie lo más plana posible, sin obsesionarte: una pendiente muy leve incluso ayuda a que escurra el agua si llueve. Si hay algo de inclinación, duerme con la cabeza más alta que los pies, nunca atravesado en la bajada. Evita las hondonadas y las partes bajas, porque ahí se acumulan el agua y el aire frío. El suelo firme con algo de pasto o tierra es ideal: la roca pura no deja clavar estacas y la arena suelta no sujeta nada. Antes de armar, quita piedras, palos y todo lo que sientas con el pie.

El agua: ni muy cerca ni en su camino

Acampar a la orilla de un río o lago suena bonito, pero trae problemas: los ríos pueden crecer de golpe por una lluvia que cayó kilómetros arriba, junto al agua hay más mosquitos y humedad, y es por donde baja a beber la fauna. La recomendación general es alejarte unos 60 metros (como 70 pasos) de cualquier cuerpo de agua; eso también protege el agua de jabones y residuos.

Cuidado con los cauces secos

Nunca plantes la tienda en el fondo de un arroyo o barranca que se ve seco. Una tormenta lejana puede mandar una corriente repentina y llenarlo en minutos, aunque donde estás no esté lloviendo. Las crecidas repentinas son una de las causas más serias de accidentes al acampar.

El frío y el viento se sienten según dónde estés

El aire frío baja y se junta en las partes bajas del terreno, así que una hondonada o el fondo de un valle será notablemente más frío de noche que una loma ligeramente elevada. Si esperas frío, acampa un poco por encima del punto más bajo. Con el viento, aprovecha reparos naturales como un grupo de árboles o una loma, pero sin pegarte a árboles con ramas muertas. Orienta el lado más bajo y cerrado de la tienda contra el viento dominante, no la puerta.

Mira hacia arriba y a tu alrededor

Muchos peligros no están en el suelo. Antes de decidir, levanta la vista y revisa el entorno:

  • Ramas o árboles muertos arriba de ti: una rama caída es un riesgo real; no acampes debajo.
  • Paredes de roca o laderas sueltas: zona de posibles desprendimientos.
  • Hormigueros, nidos o colmenas cerca: te van a arruinar la estancia.
  • Plantas urticantes o con espinas alrededor de donde irá la tienda.
  • Senderos de paso de animales (huellas o excremento): mejor no bloquearlos.

Orienta la tienda a tu favor

Si puedes, pon la puerta hacia el este: el sol de la mañana calienta la tienda, seca el rocío de la noche y te despiertas con luz. En clima caluroso es al revés: busca sombra para la tarde, porque una tienda al rayo del sol se vuelve un horno. Y siempre imagina por dónde correría el agua si lloviera, para que tu tienda no quede en su camino.

Prepara el sitio sin dejar huella

  1. Usa lugares ya pisados

    Si hay zonas donde ya se ha acampado, úsalas en vez de abrir un sitio nuevo. Así concentras el impacto en un solo punto.

  2. Limpia, no modifiques

    Quita piedras y palos sueltos, pero no caves zanjas alrededor de la tienda ni cortes plantas: el terreno debe quedar como estaba.

  3. Arma y ancla bien

    Con el sitio listo, monta la tienda y tensa los vientos. En zona de viento usa todas las estacas, no solo las de las esquinas.

La prueba de los 5 minutos vale oro

Antes de clavar nada, acuéstate unos minutos justo donde irá tu cuerpo. Una piedra o un desnivel que no notas de pie se vuelven insoportables a las 3 de la mañana. Cinco minutos ahí te ahorran toda la noche.

Preguntas frecuentes

¿Qué tan plano debe estar el suelo?

Lo más plano posible, pero una pendiente muy leve está bien e incluso ayuda a escurrir el agua. Si hay inclinación, duerme con la cabeza más alta que los pies.

¿Por qué no acampar junto al río?

Por las crecidas repentinas, los mosquitos y la humedad, y porque la fauna baja a beber ahí. Aléjate unos 60 metros y, sobre todo, nunca acampes en el fondo de un cauce aunque esté seco.

¿Por qué tengo frío aunque no hace tanto?

Quizá acampaste en una hondonada: el aire frío baja y se junta en las partes bajas. Una loma ligeramente elevada es más cálida de noche.

¿Hacia dónde oriento la puerta?

En clima fresco, al este, para recibir el sol de la mañana y secar el rocío. En calor, prioriza la sombra de la tarde sobre la orientación.

¿Está bien cavar una zanja alrededor de la tienda?

No. Es una vieja costumbre que daña el terreno y deja huella. Mejor elige un sitio con buen drenaje natural y una tienda con sobretecho que selle bien.